Contexto. El déficit es la diferencia entre lo que el Estado gasta y lo que recauda en un período. Se cubre con deuda, no con un discurso.
Explicación. Hay un déficit corriente y un déficit que incluye inversión. Confundirlos sirve para acusar o para defender, no para entender. El dato útil es cómo se financia y a qué tasa.
Por qué importa. Cada peso de interés es un peso que no va a acueducto. Por eso el déficit no es un pecadillo contable: es una decisión sobre el futuro del mapa de agua.




