El nearshoring no es una foto con un pabellón estadounidense. Es un kilovatio a las 3:00 p.m. de un martes, un puerto que despacha a tiempo y una aduana que no improvisa.

República Dominicana tiene la geografía. Todavía no tiene, de forma creíble, el megavatio. Hasta que esa frase se pueda sostener con series — no con ruedas de prensa — el folleto seguirá siendo más sofisticado que la planta.